2/08/2011

Alice cooper - Clones

De paso.
Y entro a la provincia nuevamente, acompañado por la sed de un largo viaje y humo púrpura en mis ojos y cabeza, la novedad es que todo permanece igual, excepto el valor de la cerveza y el dolor en mi espalda y las calles del centro y el cabello de mi madre y la hija de mi hermano y las faldas a la moda y los locales de completos que plagaron el pueblo y los trabajos de mis amigos y los no trabajos de mis amigos y los amigos que no conocía y que se agregaron a la barra y la familia unida al rededor del fuego y el vino y la gente que camina tranquila y duerme siesta, excepto los esclavos del mal(l) que deben entregar su sangre y tiempo al patrón de turno que les cambio la cosecha por unos vales de colación y aire acondicionado “pa que no anden reclamando de que no los respetan y todo ese montón de weas comunistas…” y todo esta distinto a como lo deje pero igual a como lo encontré en la capitale.
Para la próxima pido un whiskey y no me retiro del bar hasta que programen una de pantera.