6/21/2006

OCASO.

Estoy en una cita de amor, una cita con mi persona, una cita para olvidar que este invierno usare pijama nuevamente.
El otoño y su respectivo invierno me caerán sobre la cabeza nuevamente, lo descubrí hace unos días, una visita inesperada abrió oficialmente mi temporada de melancolía anual, los días oscuros se acercan estrepitosamente, pero a diferencia de otros años, estoy listo para enfrentarlos e incluso disfrutarlos, después de todo a las minitas les suele gustar la combinación de rudeza con un poco de tristeza, puro misterio, como que les atrae descubrir que demonios hace llorar a un tipo que bebe cerveza de la botella y le gusta el box, nada de fútbol y modelos TOP, eso es para niños.
Los poetas guerreros se han vestido con sus viejas armaduras oscuras a sabiendas de que ningún tipo de protección podrá evitar la aparición de nuevas cicatrices, los perros ladran y todo es como antes, Lota 89, espinillas y pisco Sotaqui, rostros reventados, primeros besos y erecciones, a nadie le importa, solo a los ojos miopes y a las narices gigantes, el Revisor no lo sabe pero lo intuye, alguien utiliza su personalidad los fines de semana, ¿Qué hará el desgraciado con mi imagen corporativa? Se pregunta, mientas un hilillo de vino tinto cae por su barbilla, depresión en el ocaso del día, de todos los días, suspira, Lota 89 y un pequeño hilillo de sangre cae de su barbilla.

No hay comentarios.: